La suba de combustibles disparó la instalación de equipos de GNC
El cartel de precios de las estaciones de servicio se ha convertido en el principal promotor de un cambio de hábito que no para de crecer entre los conductores sanjuaninos. La brecha abismal entre los combustibles líquidos y el Gas Natural Comprimido (GNC) ha generado un fenómeno que no se veía hace años: en la actualidad, cargar gas representa un ahorro cercano al 70% respecto a la nafta súper, transformando la instalación de un equipo en una inversión financiera de rápido recupero. En un relevamiento realizado a propietarios de talleres especializados y referentes del sector coincidieron en que la demanda ha tenido un salto exponencial en las últimas semanas.
Para los instaladores, el termómetro es el movimiento en el foso. Augusto Pérez, de Centro Gas, confirmó la tendencia alcista: "Han aumentado, la demanda ha aumentado. Un poco, tampoco tanto, pero sí se ha incrementado". Respecto al ritmo de trabajo, Pérez detalló el cambio brusco: "Normalmente se instalaban cinco vehículos al mes. Y estas últimas semanas hemos tenido la mayor demanda, donde hemos estado teniendo tres por semana".
En la misma línea, Diego Luccato, de GNC Rivadavia, señaló que si bien vienen con trabajo sostenido, las consultas se multiplicaron: "Seguimos trabajando igual que veníamos, o sea, hace bastante tiempo que venimos con bastante demanda. Sí han aumentado mucho las consultas". Luccato advirtió sobre la importancia de elegir bien dónde realizar la inversión: "Principalmente hay que buscar equipos que tengan buen asesoramiento técnico en cuanto a las garantías y conseguir repuestos. Talleres con experiencia y responsabilidad, sobre todo".
Por su parte, Daniel Ruiz, de Segas GNC, aportó números, a nivel mayorista, que son contundentes sobre la escala del fenómeno: "La demanda viene desde octubre, que levantó, y marzo ha sido el mes más alto en los últimos cinco años. Abril viene con la misma tendencia, hasta diría que va a superar a marzo". Ruiz, que además es mayorista, comparó la situación actual con el pasado cercano: "En San Juan en total se han instalado en marzo 110 autos, más o menos. Veníamos del año pasado a 20 o 25 autos del mismo mes".
Precios y financiación: la clave del bolsillo
A la hora de hablar de costos, la variedad depende de la tecnología del motor y la capacidad de carga. Según los entrevistados, los valores actuales en San Juan oscilan entre:
- $1.200.000: Para un equipo de cuarta generación con tubo chico (lo más económico).
- $1.550.000 a $1.650.000: Para equipos de quinta generación con cilindros de mayor capacidad (16 metros cúbicos).
- $1.700.000: Para vehículos más modernos (modelo 2014 en adelante) con cilindros que brindan una autonomía de hasta 200 kilómetros.
Ante estos montos, la financiación aparece como el salvavidas. Luccato explicó que "se puede pagar en cuotas con tarjetas de crédito" y que en su caso trabajan con la Caja de Acción Social para que los empleados públicos accedan a créditos directos.