Su retiro, tras poco más de un año en la cúpula, responde a una cuestión legal y operativa: la realización de 800 ascensos dentro de la institución previstos para los próximos días obliga a una rotación de mandos, lo que marca el cierre de una carrera que se extendió por más de tres décadas.
Álamo ingresó a la fuerza el 1 de enero de 1996 como Oficial Ayudante. A lo largo de su trayectoria, fue pionera en espacios tradicionalmente masculinos y clave en la modernización de la seguridad provincial:Víctimas y Género: Lideró durante 11 años la sección de Seguridad Personal y fue pieza fundamental en la creación de la Comisaría de la Mujer, el antecedente directo de lo que hoy son las unidades fiscales CAVIG y ANIVI.
Ciberdelito y Peritajes: Estuvo al frente de Defraudaciones y Estafas, impulsando las primeras investigaciones tecnológicas contra bandas de estafadores. Además, como jefa de Policía Científica, coordinó la transición de la fuerza hacia el actual sistema acusatorio.
Gestión Operativa: Antes de llegar a la Subjefatura, se desempeñó como jefa de la Unidad Coordinadora de Departamentales, supervisando todas las comisarías y puestos policiales de San Juan.
Un legado simbólico y profesional
Más allá de sus logros administrativos, Álamo será recordada por hitos que marcaron la identidad de la fuerza, como haber sido la primera mujer policía en realizar el Cruce de los Andes a caballo en homenaje a la gesta sanmartiniana.
Reconocida por cámaras empresariales y organizaciones civiles como una mujer que abrió caminos para las nuevas generaciones de uniformadas, su retiro marca el fin de una era en la conducción policial, dejando una estructura que hoy apuesta por la equidad.